miércoles, julio 30, 2008

Querida muerte:

Esclava del soldado fanático por confundir la razón.
Dejas pasar los sonidos sedientos de inocencia
Y distraes las mejores lágrimas de causas supuestas por amor
Duermes para unir los anillos y separar eternidades, pues
Te avergüenzan las sombras de los que gritan,
De los que huyen, de los que creen
Madre de todos y novia de nadie
Llenas de respiro cada aurora que olvidas con tu voz enamorada
Tu espalda roza las huellas de la vida y
La llevas por tu deseo carnal de las celebraciones de tu peor fiesta
Esa, que gobierna las visiones sin futuro,
Sin prisa ni calma.
Tu arma es la felicidad y tu fuerza, destruirla
O perseguir tantas coronaciones de fe junto con
La cansada conciencia
Encerrada en paredes sin ruido
Por silencios sin suerte
Conoces las sonrisas más avergonzadas y las derrotas mas esperadas
Que guían dolores estallados de pretextos que nunca comenzaron, que nunca
Terminaron, solo consolaron heridas de cualquier adiós
Sin destino ni interior,
Solo la terrible excusa de una historia,
Intrusa
Del camino que eligió el destino para estar vivo, en cuerpo y alma
En alma y cuerpo,
Más que nada, conocerla toda, de media cara
De olvidos, de bautizos al sol y los acuerdos de luna
Entre barrotes encierras el espacio de tu aorta y hasta los huesos
De tu íntima esperanza, enemiga de tantos horizontes destruidos
Y de la sordera más escuchada de la vida
Entre otras peripecias enredadas en súplicas
Súplicas, ruegos, deseos
El buen humor del sufrimiento
Es tu mejor función
De rodillas siempre los viernes
La sensación de verte sola, arrinconada, con el honorable acto del después
Tan tuyo como mío
Querida muerte
Llévate el beso más humano y peca por tu alma
Que estas en el sitio que no debes


3 comentarios:

omar cavero dijo...

Me gustó tu poema. Me hiciste recordar algo que escribí alguna vez. Una de las pocas cosas dedicadas a la muerte, como tal.



Omar


Poema de luto


A la hora de morir
quisiera estar en tierra firme
para que mi cuerpo
se enrede primero con el aire
y se funda por fin
con la materia.


Somos carne
entremezclada con conciencia,
un amasijo de imágenes,
de materia y de madera.

Al morir sólo somos como pájaros tendidos en la yerba.

Tendidos sobre un charco,
o despedazados y entre muchos.

Dentro de un cajón,
como zapatos en su caja,

llorados o no llorados,
queridos
vestidos
o como piedras olvidadas de una pampa


…pero los gusanos no discriminan,

La muerte es un ejemplo de
la más extraña democracia.

Anónimo dijo...

Locura del fanatismo esclavizante
Indolencia del lamento del infecto
Tentadora postergación de la tribulación
Causada por un desprecio pretendido
El sueño sólo es posible durante tu ausencia
Unificadora de eslabones, reductora de eternidades
Impertérrita al grito, a la huida, a la fe
Seno de todos pero no debida a nadie
Despierto por tu sólo capricho
Y por apenas agarrarte por un pelo
Te llevo por mi agónica angustia
Albergando esperanzas desahuciadas
Prometes el gozo en el regusto de la codicia
Te relames en la destrucción de la cordura
En la completa pérdida de credo.
Confinada entre la ignorancia y la pretensión
Entre la vergüenza y la resignación
Compartes tu encierro con excusas infinitas
Aparentes motivos de despegues inciertos,
Subterfugios de un forzado romance
Del principio vendido por supervivencia
Para luego vanagloriarse de no poder
Alcanzar afectos más excelsos
Preso de la sensación, del hueso y las sienes
Renegado de la inmortalidad, resignado a tu abyección
A pesar que todo indique lo contrario
Argumentas hasta acallar el zumbido
Que solo tú oyes, dejando solo una hueca
Humanoide, hasta que te embarga el silencio
El camino de espejos, prometiendo que
Somos el uno para el otro
Que aún en el más soez yerro nos querremos.

Omar Miau dijo...

Muy lindo