Intensa ironía del aroma de tus manos
que colman cuentos desentendidos y noches de día
que trabajan esculturas de viento y campanas del alma
que llevan fe de colores desnuda por tierra
que caminan conmigo para evitar miradas

Tus manos, que sonríen detrás de la puerta
y me cubren los ojos por tantas sorpresas
Además, llevan los resúmenes de todas las vivencias
Destrozadas mientras palpitan sin permiso ni perdón
Las que simulan no soltar las coincidencias
para aprovechar la compañía tuya que se disfraza de luz
Que lloran al mirarse
y cierran el puño, tan lento, como las mentiras de una limosna
Que hiela los huesos en pecado
pues cuida al corazón de cuando en cuando
Tus manos, que no pesan el secreto y llevan al mundo
que no entienden de soledades ni invenciones
y viven sin explicar la libertad en silencio
(No sueñan, No siguen, No hablan)
Tus manos, que juegan a llover para empapar lo pasado
que me abrazan desde atrás y para siempre