(y de cuántos huéspedes que riman dignidades y orgullos).
Guardo lágrimas tuyas en muchos retratos que destrozan familias,
que reclaman miseria
y de cuando en vez, sombras azules.
Camino en las tardes para volar contigo,
a donde no llega el sol,
y recoger algunas piedras (que me alientan quererte un poco más y extrañarte un poco menos).
Intenté ser tu corazón para llorar juntos e inundar de celos al perdón,
para ver el color del cielo y empaparlo de amor
y para mentirte mejor.
Colecciono sentimientos que argumentan felicidades
y congelan respiros.
Los ato para crear fábulas donde contigo viva y muera.
Donde no se sugiera ternura,
solo se resuma en nuestras manos y se pierda entre conversaciones.
Quédate en mi vida,
para actuar sin destino,
para que me odies cuando puedas
y para jugar con las yemas de tus dedos a dibujar nuestros minutos, celebraciones y palabras.
Te quiero, porque no me sueltas las manos,
porque sonríes cuando te enojas y
adoro cuanto sonríes…
Porque nos parecemos al oír a la noche
Porque nuestros corazones laten juntos
Porque huyo contigo
Lejos
Lejos
Lejos del coro del tiempo, de la sal de las estrellas y el eco de la niebla
Juntos.