domingo, abril 23, 2006

brevedad de un paseo en otoño

Queridos días de nadie, prohibido existir
Rueden lo imposible y devuélvanlo en mayo
Que resfría a los árboles
Y las ramas no se callan

Y las hojas usurpan la herida del viento
Huyen donde no se llora
Pues llevan tantos héroes en la espalda

Desaparecen por la sordera de Dios
Robando migas de luto
-para olvidarse-
Y creer el desencanto de egos habituales

Entre cansancios y ocasiones se sueltan
Por la belleza manual de las alas
Y algunos funerarios de mariposas


Engañan al malvivir
Convirtiendo instintos en dependencias castañas
Que congenian con sus emociones
De aterrizar el cuerpo antes que el alma

Tratan de espiar el baile con la tierra
Y las confesiones de una pareja
Pues coartan rutinas de ir y venir
Revolcándose con sombras del azar

Pobre árbol, tan enamorado
(Desde el ombligo hasta la sed)
Tanto y de todas, todas traidoras

Se van con disfraces en las manos

3 comentarios:

Kyemo dijo...

akbo de decirtelo...no se como decirte de mil maneras distintas q ,e enknta cmo escribes

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Anónimo dijo...

me encanta... simplemente!