lunes, febrero 20, 2006

cuando se encanta la inocencia


Me retiro del corazón cuando este cerca
y de la vanidad cuando saluda sin descaro
agradeciendo al descuido diario
de la inocencia que se derrama en las manos

Hoy dejé de ser lo que fui
pues acobardé a la felicidad abrazada en su egoísmo
y a una risa enteramente sola
por la furia de los cuerpos rescatados del cuento
los nuestros…

Y es que tu olor acomplejó a la inmortalidad
desvió los ojos de Dios del mismo cielo
me confesó el delirio de unas flores
(las que creen poco y aman mucho)
y mojó la culpa en mi pecado

No pude, no debí seguir el color de tus deseos
pues adivinando el principio de tus besos
bebiste de mí, almíbar de tu boca cuando amas
y ebrios hasta las lágrimas más dulces
caminamos la vida y vivimos de ella

Derretí mis pisadas para ser los primeros
para olvidar lo que fui y recordarme contigo
enterrados en la brevedad de tus alas
sin nunca jamás, tu estarías conmigo
perteneciendo juntos en la piel y el vino

Me retiré del corazón cuando estuvo cerca
pero lo busqué contigo para esconder mi inocencia
temblamos para siempre sobre las rosas
me perdiste en tu sed y te miré crecer
No pude. No debí…

2 comentarios:

Kyemo dijo...

clap clap clap (onomatopeya de varios aplausos)

Anónimo dijo...

me encantan tus poemas no se como t insipiras pra hacerlos pro me imagino d donde salen
(d tu alma jiji ;-)magnifica poeta deberias estudiar literatura!!! sigue haciendo mas xq me encanta leerlos