Intensa ironía del aroma de tus manos
que colman cuentos desentendidos y noches de día
que trabajan esculturas de viento y campanas del alma
que llevan fe de colores desnuda por tierra
que caminan conmigo para evitar miradas

Tus manos, que sonríen detrás de la puerta
y me cubren los ojos por tantas sorpresas
Además, llevan los resúmenes de todas las vivencias
Destrozadas mientras palpitan sin permiso ni perdón
Las que simulan no soltar las coincidencias
para aprovechar la compañía tuya que se disfraza de luz
Que lloran al mirarse
y cierran el puño, tan lento, como las mentiras de una limosna
Que hiela los huesos en pecado
pues cuida al corazón de cuando en cuando
Tus manos, que no pesan el secreto y llevan al mundo
que no entienden de soledades ni invenciones
y viven sin explicar la libertad en silencio
(No sueñan, No siguen, No hablan)
Tus manos, que juegan a llover para empapar lo pasado
que me abrazan desde atrás y para siempre
2 comentarios:
Siempre escibes muy bien, me encanta...estoy seguro q no me equivoco al decir siempre q eres especial...
Gracias a ti mi vida esto entre otras cosas: A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer.
A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde para los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
El oro para quien lo quiera pero si hablamos de ayer
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.
Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para qué
¿qué voy a hacer? nada.
¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñaba?
dime dónde lo metemos.
¿Dónde guardo las miradas que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?
Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.
A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.
Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.
Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.
Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre para vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.
Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.
A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar.
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